lunes, 14 de julio de 2014

FUNDAMENTO

El trabajo tutorial en primer instancia pareciera ser una actividad sencilla, sin  embargo, requiere de conocimiento y formación de los tutores, lo cual les permita realizar su trabajo acorde a las necesidades de los estudiantes y sin sobrepasar situaciones que como parte educativa corresponde atender.

Para ello se cuenta con un fundamento, el cual permite centrar lo que es la tutoría en la escuela normal. Para ello el acuerdo 650 explica que la tutoría académica en la escuela normal se refiere a la necesidad de apoyar el proceso formativo del estudiante, esto en los diferentes momentos por los que atraviesa el alumno en su formación. Además de lo anterior, es necesario considerar que “se concreta a la atención personalizada de manera individual o a un grupo reducido, por parte de académicos competentes y formados para esta función, apoyándose conceptualmente en teorías más recientes del aprendizaje” (Diario Oficial de la Federación, 12 de agosto de 2012:50).

Una vez visualizado lo que debe ser el tutor académico en la escuela normal, da mayor oportunidad para hacer propuestas más precisas sobre las personas que deberán atender estos procesos educativos, pues requiere de personas con formación en este sentido, con la finalidad de no demeritar las acciones que se realizan en ella.

Considerando también el PIT, es importante mencionar que la tutoría académica que en él se enuncia, tiene como objetivo principal:

 “Orientar y dar seguimiento al desarrollo de los estudiantes, lo mismo que apoyarlos en los aspectos cognitivos y afectivos del aprendizaje. Asimismo, fomentará su capacidad crítica y rendimiento académico para incidir positivamente en la evolución social y personal. Debe procurar la mejora de las condiciones del aprendizaje del estudiante y, de ser necesario, canalizarlo en las instancias en las que pueda recibir una atención especializada para resolver problemas que pueden inferir en su desarrollo intelectual y/o emocional”.  (DGESPE citado por CRENA, 2013 – 2014b)

Ante este vale la pena establecer que la tutoría académica es la esencia y en caso de requerir otro tipo de atención, la canalización a instituciones apropiadas es prioritaria para continuar con la atención al estudiante.

La propuesta es producto de una investigación de diversos autores que dan su opinión acerca de su percepción sobre la tutoría y sobre el trabajo virtual, ante esto se recuperan 9 principios que según Daniel Prieto Castillo (2012) son necesarios para desarrollar el trabajo virtual, estos son: el principio de promoción y acompañamiento del aprendizaje: el cual enfatiza que como tutor se encuentra ahí durante todo el proceso educativo, esto comunica constancia y sentimiento de cercanía, esto tiene que tener como resultado una mediación pedagógica en la que su fin último sea el aprendizaje.

En el principio de contextualización, es decir nutrir de experiencias significativas la situación a plantear, por ejemplo después de pedir alguna iniciativa con relación a la educación, se puede abrir un foro y ante esto los participantes inician un diálogo sobre situaciones que son parte de su realidad educativa.

Además de lo anterior, el principio de comunicabilidad se relaciona con lo que Prieto (2012) señala como tender puentes y ayudar a construirlos, no es posible realizar estos sin un esfuerzo constante de comunicabilidad, es decir de intentar hablar el mismo lenguaje, como tutores, la importancia de hacerse entender para el auditorio a quien llega nuestro mensaje, esto sin duda es básico en el intento de promover y acompañar la construcción de competencias.

Otro de los principios es el de interlocución: este se relaciona con el anterior, pues habla de voces que se entrecruzan, es decir, el entablar un diálogo con alguien, si no existe ese intercambio, la actividad tutorial no existe. Aunado a este se encuentra la calidad comunicacional, en este sentido presentar un texto entendible, claro, conciso de buena redacción y ortografía.

Estos principios se complementan con un serio manejo de la información, el cual refiere a presentar información clara, fundamentada y contextualizada, esto denota responsabilidad de quien propone el hecho educativo. Además el principio de serenidad se relaciona con trabajar intensamente pero sin tensiones, esto ayuda a que le proceso educativo llegue a mejores términos, pues como tutores se debe considerar el tiempo que el tutorado tiene destinado para esta actividad, si no se considera esa variable se puede llevar a lo alumnos a un ritmo imposible de cumplir, esto destruye cualquier intento de trabaja con serenidad.


El buen trato es otro de los principios, siempre debe estar presente la formación de cada persona, además de dar la importancia que refiere el trabajo cooperativo y grupal, y finalmente se encuentra el principio de intercambios entre personas adultas: este se relaciona con la percepción de que al trabajar de forma virtual se hace con una persona madura, responsable, constante, disciplinada, que no quiere hacer trampas, es importante que como tutor no se infantilice, esto sucede cuando se proponen a los demás formas educativas por debajo de sus capacidades, de sus experiencias, de sus sentires, de su imaginación, de su creatividad. Un espacio virtual significa que se abren espacios para que quienes son partícipes compartan experiencias, saberes, sentimientos y se traduzca en crecimiento y madurez.

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